Soy #médica homeópata

Soy #médica homeópata, algo que  les cuesta entender a otros médicos, como si la  #Medicina y la #Homeopatía no tuvieran nada que ver. ¡Qué gran error!

¿Por qué soy #médica homeópata?

Recuerdo que tenía 14 años cuando vi una película en la televisión y un médico de la serie, tocando la tripa de una chica, dedujo que era una apendicitis y que tenía que ser operada.

En aquél momento me pregunté ¿cómo se puede saber desde fuera qué le pasa a una persona por dentro?. No hace falta decir que soy muy curiosa y que, mi deseo de ayudar a gente y mi curiosidad por saber, me llevaron a plantearme estudiar #Medicina.

Y mi curiosidad , años después de  estudiar medicina me ha llevado a conocer la verdadera medicina: la #Homeopatía.

Estudiando #Medicina aprendí la estructura del cuerpo y su funcionamiento físico. La biología y la fisiología me parecen apasionantes. Aprendí las enfermedades, los métodos de diagnóstico y los diferentes tratamientos que se realizan en la medicina convencional.

Aprendí la importancia de la historia clínica y de la exploración del paciente, para poner en marcha el pensamiento lógico deductivo, que nos lleva a sospechar un diagnóstico posible y solicitar las pruebas para  comprobar si  la sospecha se confirma, o aparece otra patología no sospechada.

Es como un trabajo de detective: te dan unas pistas y buscas hasta encontrar al culpable: la enfermedad.

El último día de clase, el catedrático de Medicina Interna nos dio un discurso que siempre he recordado. Nos dijo que no olvidáramos nunca que tratamos pacientes, no un riñón o un hígado. Que el cuerpo humano es un todo y todo se relaciona. Y que no podemos tratar una parte sin contemplar el resto.

Era un gran médico y un gran profesor. Yo entonces no lo sabía , pero nos hablaba de una #Medicina Holística, que se estaba perdiendo en el desarrollo de las especialidades médicas. Hablaba de que tratáramos al paciente y no sólo una parte de él.

La investigación y la verdad

Siempre he tenido mucha curiosidad por la investigación y también me introduje en este mundo,  cuando hice la  tesis doctoral.

Mi directora de tesis, una mujer a la que quiero y admiro mucho , me enseñó que en investigación, siempre que hacemos un trabajo serio, debemos observar los hechos y anotar los resultados como verdaderos, aunque no cumplan las expectativas de las teorías que tenemos. Los hechos son la única realidad. La teoría es eso, teoría.

Podemos hacer un experimento creyendo que saldrán unos resultados, pero si sale algo distinto, tendremos que intentar comprender por qué es distinto. No es nada científico decidir que como no es lo que yo espero es que está mal. Siempre puedes repetirlo, pero si sigue saliendo lo mismo, la realidad se hace patente. Si los hechos contradicen lo que crees que sabes, habrá que intentar comprender lo que pasa, porque eso es lo que hace avanzar la verdadera ciencia, eso es lo que nos hace aprender de verdad.

Este aprendizaje sobre la investigación y la verdadera ciencia se grabó en mí.  

Y por eso, unos cuantos años después, la investigación en #Homeopatía me sigue pareciendo el mayor de los retos de la ciencia actual y la mejor puerta abierta a la medicina del futuro: la #Homeopatía.

La #Medicina Holística

La ventaja de la Medicina Occidental es que podemos conocer las alteraciones bioquímicas, en los análisis, podemos ver las lesiones que produce la enfermedad con técnicas de imágenes, nos informa de  los nombres de los gérmenes que se relacionan con algunas enfermedades, nos permite estudiar los efectos de los tóxicos (químicos o farmacológicos) y las patologías por causas vibracionales (como las radiaciones nocivas de la vida actual).

La Medicina Occidental nos ayuda a poner nombre a las enfermedades y podemos evaluar el efecto de los tratamientos con pruebas objetivas (análisis, Rx,  ecografías ,TAC, etc).

A veces, tratar el problema físico es lo único indicado, como ocurre en las emergencias donde salvar la  vida es el objetivo, y para ello, la medicina Occidental ha desarrollado en los últimos años un perfecto  manejo de fármacos y aparatos, que los especialistas de emergencias y el trasporte de urgencias del sistema sanitario actual,  permite evitar muchas muertes, durante el trasporte de los pacientes a los servicios de Urgencias.

La cirugía ha evolucionado mucho en las últimas décadas y se hacen verdaderas maravillas en los quirófanos, pero es una especialidad agresiva que a veces es necesaria y  otras veces se podría evitar.

Quizás el mayor problema de la medicina actual es que se dirige sólo a una enfermedad visible, orgánica, es decir, del cuerpo físico.  Pero el resto de la persona no se trata, porque no se sabe cómo tratar. No se tratan sus miedos, sus emociones, ni su energía. No se trata el conjunto, sólo una parte, la que corresponde al especialista.

Por otra parte, el tratamiento que se realiza de las enfermedades (agudas y crónicas ) con la medicina occidental, se realiza  en un alto  porcentaje  de pacientes,   con medicamentos, muchas  veces, demasiado agresivos, que pueden provocar otras enfermedades y daños no deseados.

Muchos de los fármacos están estudiados científicamente y son validados para tratar enfermedades crónicas, pero no curan. Es una realidad. Tratan y científicamente se demuestra que sirven para contener la enfermedad, pero no para curar. Si curaran ya no habría enfermedades crónicas.

Esa misma curiosidad que tengo, me hacía preguntarme muchas veces, cómo podría ayudar a los pacientes cuando los veía sufrir, como cuando una madre sabía que su hijo de 8 años iba a morir o cuando alguien con una enfermedad crónica, casi te pedía un milagro que ya sabía que nadie podía darle.

No era sólo ver la enfermedad en la persona, era ver el sufrimiento de la persona enferma y mi impotencia para poderla ayudar.

En la facultad nos dieron una asignatura de psicología y otra de Psiquiatría, pero todos los conceptos y definiciones de lo que son los sentimientos, las emociones y los pensamientos de la  mente humana, no me enseñaron nada de cómo acercarme a mis pacientes y ayudarles a no sufrir.

Quizás por este motivo, muchos médicos estudiamos otras medicinas o terapias llamadas complementarias, que no se enseñan ni se conocen en las facultades de medicina pero que existen y se utilizan cada vez más.

Queremos ayudar a nuestros pacientes con otras herramientas, diferentes pero más inocuas, más sencillas, más completas,  que les mejore sin perjudicar, sin provocar nuevas patologías.

Cuando comencé a encontrarme con terapias como las Flores de Bach, el Masaje metamórfico y el Reiki descubrí una nueva forma de ayudar a mis pacientes, tratando esa parte inalcanzable de la persona: las heridas del alma, los miedos, la angustia, la rabia, las obsesiones, la tristeza, la ansiedad.

Por fin, podía tratar a las personas del todo, en cuerpo y mente. Por lo menos estaba aprendiendo  herramientas que no me habían enseñado en la facultad. Empezaba a realizar la famosa Medicina Holística: tratar a la persona en todos sus niveles.

En este nuevo aprendizaje descubrí que somos un cuerpo físico y tenemos además un cuerpo energético. Empezaba a comprender que las medicinas de Oriente ( la Medicina Tradicional China y la Medicina Ayurvédica) y las de Occidente se complementaban.

La Medicina de Occidente mira el cuerpo y la estructura: la materia, la estructura física, la química del cuerpo. Mientras que las medicinas orientales miran el cuerpo energético y su relación con las emociones, la mente  y los órganos físicos.

Todas intentan tratar la enfermedad en un paciente,  pero es como cuando miramos una escultura ecuestre en una plaza y la vamos rodeando. Es la misma escultura, pero vemos cosas diferentes cuando  nos movemos.  Son métodos distintos que contemplan  al hombre y  la enfermedad, desde ángulos distintos. Pero el objetivo es el mismo: curar al paciente.

#Homeopatía: la #medicina del futuro

La #Homeopatía es la medicina de occidente que comprende la parte energética del hombre como la energía vital que todo lo une. Si esa energía vital se altera, aparece la enfermedad que se expresa en todos los niveles del Ser humano: lo físico, lo emocional y lo mental.

Muchos #médicos estudiamos #Homeopatía por que queremos ver que la medicina que  hacemos se traduce en mejoría física, emocional y mental, en salud y en calidad de vida.

Y la #Homeopatía, que es una Medicina Holística completa, me permite tratar a la vez, lo físico y lo emocional, me permite tratar la enfermedad y el sufrimiento de mi paciente. Me permite ayudarle en todos sus aspectos.

Estudiar #Homeopatía me ha permitido entender la enfermedad y el sufrimiento de cada paciente, me ayuda a comprender al paciente que viene para que le ayude, me permite descubrir  por qué ha enfermado y cómo va a ser su evolución, cuando le pongo un #tratamiento homeopático.

Es posible que la gente  tenga sus dudas porque no comprende cómo puede funcionar. Pero cuando yo comencé a comprobar cómo mejoraban los pacientes y las enfermedades, entendi que

 los hechos son una verdad irrefutable y por eso sé que  la #Homeopatía funciona.

Pero  además, las últimas investigaciones, (que las hay y muchas), sorprendentes para todos, nos muestran cómo funcionan y dónde actúan los #medicamentos homeopáticos  (curiosamente, en la expresión de los genes). Estos estudios abren muchos campos de investigación presentes y futuros, que cerrarán la boca a más de uno de los que se consideran “científicos” dentro de su completa ignorancia.

 Para mí la #Homeopatía es la  verdadera #Medicina, no una simple terapia complementaria.

Nunca defino la #Homeopatía como “un método terapéutico” sino como la  verdadera #Medicina. Y por eso, estoy completamente en contra de que los médicos no homeópatas, receten #medicamentos homeopáticos, sin una buena formación, como si recetaran cualquier otro fármaco, mirando un libro de protocolos y sin idea de lo que están haciendo. Eso, no es ser #médico homeópata.

Desgraciadamente hay laboratorios que eso es lo que pretenden, que se receten #medicamentos homeopáticos por profesionales que no han estudiado esta Medicina, que no comprenden sus bases ni cómo funciona, que desconocen su método, su manejo y su  ciencia. Así, claro, el fracaso está servido y se tira piedras contra el propio tejado.

Y por eso,  mi mayor objetivo,  mi sueño, mi gran ilusión y mi proyecto para los próximos años, es conseguir que muchos médicos, cientos, miles, millones, sean #médicos homeópatas y que aprendan lo que es la verdadera #Homeopatía.  

Médicos que sepan de verdad #Homeopatía y que hagan de la #Homeopatía, la Medicina del futuro y una Medicina del presente, una realidad cotidiana, una verdadera medicina: la que cura, alivia y  sana,

como decía #Hanhemann: de una forma rápida, suave y permanente y por el camino más corto, más seguro y menos perjudicial. 

Es por todo esto que soy #médica homeópata. 

Si os gustó, gracias por compartir.